Yo intenté cambiar mi vida dando un giro de cuarenta grados de alcohol, mi corazón sufrió una muerte lenta. Al despertar seguí atado a aquella estaca; todo sigue igual, otro domingo de resaca.
Un paso alante, dos atrás, a veces el tiempo se detiene cuando no sabes que hacer, otras parece que acelere...
Tengo una fábrica de sueños rotos, entre recuerdos y fotos las agujas del reloj agoto.
Es la eterna pesadilla,
en cada intento una nueva zancadilla,
por cada ilusión, puñalada en la costilla.
en cada intento una nueva zancadilla,
por cada ilusión, puñalada en la costilla.

Arriba chuu!
ResponderEliminarY ya sabes, doble vuelta de llave a los recuerdos!
E importante, no te estanques, no dejes que se queden!si lo consigues, llámame!